¿Cómo serÃa nuestro mundo sin coches?
- autor: José A. Pérez-Robleda
- tendencia: Uncategorized
- comentarios: 1 Comentario »
11
El coche en origen era un logro tecnológico que pasó a ser comercializado como artÃculo de lujo. Hoy en dÃa ha dejado de ser un artÃculo exclusivo para gente rica y se ha democratizado. Todos podemos acceder a un coche, aunque no a cualquier coche, por lo que sigue cumpliendo su función de ostentación. Pero junto a esa función de ostentación aparece una funcionalidad, hoy en dÃa las ciudades están hechas para los coches, nos permiten movernos, llegar a lugares distantes, y sobre todo multiplicar nuestro tiempo ya que podemos hacer varias cosas en un dÃa. Estamos completamente acostumbrados a ellos.

¿qué pasarÃa si mañana nos levantamos y los coches empiezan a desaparecer? ¿cómo nos moverÃamos? ¿cómo estarÃa configurada la ciudad? ¿cómo serÃan los flujos humanos?

Se solucionarÃa con tecnologÃa
HabrÃa una explosión de las telecomunicaciones y virtualidad. Todo se harÃa por teleconferencia y por medios electrónicos, todo lo que implique desplazarse se reducirÃa al minimo.
Se estimularÃa lo local
La gente vivirÃa más cerca de su trabajo y de su centro de vida. Los desplazamientos serÃan medidos y se aprovecharÃan al máximo, uno concentrarÃa sus juntas el mismo dÃa y en la misma zona. HabrÃa salas de juntas que podrÃan alquilarse sobre la marcha en cualquier lugar. Al mismo tiempo se estimularÃa el trabajo en casa, los grandes edificios de oficinas desaparecerÃan y con ellos en parte, las corporaciones.
VolverÃamos a las bicicletas y a las mascotas útiles.
Las mascotas dejarÃan de ser ornato, todo estarÃa lleno de caballos, llamas y otros animales que nos permitieran transportamos como hace 200 años. Por toda la ciudad surgirÃan negocios relacionados con el cuidado de estas mascotas.
VolverÃamos a las bicicletas para hacer recorridos rápidos y habrÃa servicios de mensajerÃa por estafetas dentro de la ciudad.
CambiarÃa el transporte público
Las empresas tendrÃan que poner transporte público, con rutas como las de los camiones escolares. El transporte público convencional crecerÃa, incluso habrÃa metros y autobuses de clase business con medias de seguridad especiales.
Se acabarÃa el tráfico y la ciudad volverÃa a ser nuestra.
Las calles volverÃan a ser peatonales, los tianguis lo llenarÃan todo y las tiendas sacarÃan a la calle sus productos, nos vincularÃamos con el espacio de otra manera, y la ciudad se repensarÃa para el paseante.