Cada vez son más los padres que deciden congelar el cordón umbilical de sus hijos, sin embargo esos cordones tienen más probabilidades de servirle a sus sobrinos que a sus propios hijos. ¿porque no congelar juntos los cordones umbilicales de todos los primos y usarlos como material de reserva para todos? Después de todo las familias, incluso las familias disfuncionales, siguen compartiendo algo que las mantiene unidas: los genes.
Dentro de unos pocos años la generaciones de baby boomers estadounidenses, se estará jubilando, y EE.UU. demandará una gran cantidad empleados cualificados, que no podrá cubrir con su propia población. ¿A donde irá a buscarlos? El mercado laboral es también mundial sin duda los sacará de donde se encuentren. El gran reto para México es ser el proveedor de personal cualificado. Os dejo una idea de cómo podría suceder, si nos empeñamos.
Esta semanas han ocurrido en México dos cosas que asustan mucho a la gente.
1ª – El secuestro del avión en Cancún
2ª – El tiroteo en La estación del Metro Balderas de DF
Además de todos los problemas de seguridad que ya había ¿y que podemos hacer al respecto? Os dejo aquí una idea sobre qué hacer sobre la seguridad inmediata y personal. Aunque claro tendremos que plantearnos que hacer para atacar a la raíz del problema. Pero eso otra semana.
Hoy día es posible comunicarse en tiempo real con casi cualquier punto del planeta, pero que sea posible no significa que sea accesible a todos ya sea por problemas económicos o de educación. Los familiares de emigrantes lo saben muy bien, y saben lo es esperar a que les llamen. ¿cómo podrían los familiares emigrados contribuir a mejorar esa comunicación? ¿como podrían las compañías de telecomunicaciones ampliar su mercado hasta ese sector “virgen”? aquí os dejo una idea de un modelo posible.
Viajar es una forma de aprender y de adquirir cultura. Claro que por desgracia no está al alcance de todos. Con esta idea propongo que el viajar se tome como una actividad educativa que puedan subvencionar las grandes empresas. Y con la todos obtengan beneficios.
Si una imagen dice más que mil palabras, un olor puede recordarnos toda nuestra vida. Este sentido, olvidado con frecuencia, es mucho más fuerte de lo que podemos pensar: conectado con las emociones, olfatear algo que evoque un mal recuerdo puede hacernos huir del sitio con seguridad de no volver nunca. Y, más allá de las referencias sensoriales, debemos admitir que un mal olor, provenga de donde provenga, habla mal del lugar que lo contenga.
Nada, entonces, como olores naturales para armonizar nuestro ambiente. ¿Cómo lograr, de esta manera, que los espacios públicos irradien olores agradables que se impregnen en nuestra memoria? He aquí el secreto y sus beneficios.